¿Cómo catar café?
No hay que ser un experto si quieres disfrutar de una cata de café. Lo que necesitas es tener abiertos tus sentidos para percibir el olor, color y sabor.
En palabras sencillas catar es comparar, reconocer la diferencia entre un tinto y un buen café preparado adecuadamente para permitir el descubrimiento de sus aromas y sabores.
El café posee unos sabores básicos cuya intensidad depende de factores como zona de cultivo, suelo, cosecha, selección y tostado entre otros, la cata es el procedimiento que permite encontrar y valorar todas las características sensoriales que definen un café. Nuestros expertos catadores realizan rigurosos procedimientos para así obtener el máximo nivel de sabor.
El café debe catarse recién tostado y molido, preparado en infusión, para percibir claramente sus elementos.
Los expertos lo realizan tomando sorbos por medio de una cuchara parecida a la de sopa, redonda y profunda, ojala de plata protegida.
Dicen los expertos que las mejores horas para catar café son las 8:00 am y 5:00 pm por el estado mental de la persona.
Al catar, se identifican: fragancias, aromas, acidez, cuerpo y perdurabilidad de estos componentes.
- Sentir la fragancia: Todos aquellos olores que podemos distinguir en un café recién tostado y molido: amaderadas, frutosas, etc. Estas fragancias varían de acuerdo a la zona donde fue cultivado.
- Sentir el aroma: Es la percepción de los componentes que libera el café al ser preparado y mezclado con agua.
- Sentir la acidez: Esta se percibe al hacer contacto la lengua con el café, y habla de la suavidad del mismo. Entre más alto el nivel de acidez más suave el café. Colombia es el líder en cafés suaves.
- Sentir el cuerpo: Sensación de densidad y textura de la bebida que ayuda a definir el carácter y fuerza de un café.
- Sentir la perdurabilidad: El sabor y el aroma que permanecen en la boca después de disfrutar un café.
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